Es tiempo de actuar, es tiempo para la biomasa

lunes 16 de diciembre, 2019

Es tiempo de actuar, es tiempo para la biomasa

Entre anuncios de ambiciosos pactos por el clima, comprometidos discursos de personajes famosos y manifestaciones populares, en la COP25 también se ha hablado de bioenergía y de su crucial papel en las políticas energéticas y climáticas de todo el mundo.

La Asociación Española de la Biomasa –Avebiom- ha participado en varios eventos de la COP25 con el objetivo de enviar un mensaje claro a los responsables políticos: la biomasa para calefacción es un instrumento indispensable en la estrategia nacional para reducir los gases de efecto invernadero.

En España ya tenemos 10.500 MW instalados con sistemas de calefacción a biomasa, que han evitado la emisión de más de 4 millones de toneladas de CO2 durante el presente año.

Pablo Rodero, Responsable de proyectos europeos en AVEBIOM y presidente del Consejo Europeo del Pellet, formó parte del panel de expertos convocados en la rueda de prensa ofrecida por la World Bioenergy Association (WBA) el 11 de diciembre en la COP25.

De izquierda a derecha: Heinz Kopetz, asesor senior de la WBA; Pablo Rodero, presidente del Consejo Europeo del Pellet y director de proyectos en AVEBIOM; Remigijus Lapinskas, presidente de la World Bioenergy Association; Bharadwaj Kummamuru, director ejecutivo de la WBA; y Óscar Espinosa, director general de Pellet México Bioenergía.

 

La biomasa es una fuente renovable de energía presente en todos los países del mundo y hoy en día aporta entre un 13 y un 18% de la energía total que consumimos en el planeta, explicó Remigijus Lapinskas, presidente de la WBA.

Su potencial es tan enorme que, según cálculos de la WBA, podría aportar la mitad del consumo actual del mundo, estimado en 300 EJ/año, triplicando su actual aportación de 56 EJ/año.

Según Lapinskas, el uso más eficiente de la biomasa se desarrolla en los sectores de la calefacción y el transporte, para el que augura un futuro lleno de biocarburantes altamente tecnificados en las próximas 3 décadas, incluyendo la aviación y el transporte pesado.

AVEBIOM ha querido comunicar también desde la COP25 que es posible ser más ambiciosos en los objetivos energéticos para la biomasa en España que lo que establece el PNIEC, puesto que contamos con un enorme recurso tanto forestal como agrícola.

En España se podrían aprovechar de forma sostenible 38 millones de m3 de biomasa forestal y 12 millones de toneladas en base seca de residuos agrícolas para producir energía renovable.

Empoderamiento del consumidor

Cada vez más, el consumidor es capaz de decidir qué tipo de energía quiere utilizar y dónde y cómo adquirirla. Este empoderamiento energético coloca a la bioenergía en un lugar privilegiado entre las opciones del ciudadano para calentar su hogar: es una energía más económica que los combustibles fósiles y su precio permanece estable.

Para el gobernante la valorización energética de la biomasa aporta otros beneficios: genera actividad económica en zonas rurales, donde se encuentra la mayor parte de la biomasa valorizable, y contribuye a asentar población con empleos cualificados.

Y, por supuesto, como el resto de energías renovables producidas en entornos locales, la bioenergía aumenta la independencia energética de los países productores de combustibles fósiles: petróleo o gas natural.

¿Biomasa en las ciudades?: es posible

Las redes de calor con biomasa son el sistema más eficiente y económico para dotar de calefacción renovable a los habitantes de las ciudades.

Pablo Rodero explicó algunos detalles de esta tecnología, muy extendida en otros países de Europa.

Un único centro de generación de energía y una red de tuberías, que puede tener decenas de kilómetros, se encargan de distribuir agua caliente a miles de ciudadanos.

Sustituir instalaciones obsoletas de carbón o gasóleo por una red de calor cuya sala de generación se ubica fuera del entorno urbano contribuye a mejorar la calidad del aire y garantiza el confort de los usuarios.

En España, las redes de calor con biomasa –integradas por dos edificios o más- ya superan las 450 instalaciones, según los datos recogidos por el Observatorio de la Biomasa de Avebiom.

En Europa se contabilizan alrededor de 5.000 redes de grandes dimensiones y en capitales como Copenhague, Helsinki o Varsovia las redes de calor suministran el 90% de la energía para calefacción.

Además, las redes de calor pueden obtener la energía a partir de la hibridación de distintas tecnologías renovables: biomasa, solar térmica, geotermia.

AVEBIOM coorganizó un evento el día 7 de diciembre en la Zona Verde de la COP junto con otras asociaciones de energías renovables, APPA Renovables, Fundación Renovables, UNEF y Geoplat, dedicado al empoderamiento del consumidor de energía renovable.

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